miércoles, 11 de julio de 2018

Mesetas de la Gran Sabana

Wadaka Tema 22

El Chimantá, al igual que los 50 tepuyes  de nuestra Guayana, ha sido asombrosamente dotados por la naturaleza en paisajes, plantas y fauna, enaltecidos en buena parte sus peculiaridades endémicas, por los científicos que se han aventurado hasta sus alturas, como tesoros maravillosos que debemos estudiar y cuidar para el conocimiento y disfrute de las generaciones futuras.

 El Macizo del Chimantá es de una ecología muy frágil y está ubicado en territorio de la Gran Sabana, cerca de la ribera oriental del Caroní a 35 kilómetros de la Misión de Wonkén, a una altura de 2.700 metros que junto con el Monte Roraima constituye la montaña más alta del estado Bolívar.
  
El Roraima es una montaña de cumbre plana y paredes verticales, situada al extremo sureste, donde Venezuela se une con Brasil y Guyana..  Las aguas que se desbordan van por conducto de otros a drenar en los ríos Esequibo, Amazonas y  Orinoco y su flora endémica y única llama la atención a numerosos científicos.

 En las cabeceras del Caura, Erebato y Ventuari, se encuentran tres de los más impresionantes monumentos de la naturaleza: Jaua, Sarisariñama y Guanacoco, desconocidas en cuanto a la flora, fauna, hidrología, geología y topografía de sus cumbres.  Estas mesetas tapizadas de árboles con  unos inmensos agujeros fueron declaradas Parque Nacional el 16 de diciembre de 1978 a solicitud de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales.

 En 1974, Charles Brewer Carías encabezando un equipo de exploración organizado por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales descendió y exploró los agujeros por la parte Norte del Sarisariñama, recogió muestras de vida vegetal y animal y exploró la comunicación subterránea que parece existir entre las diferentes simas, una de las cuales –Sarisariñama- tiene 400 metros de diámetro por 350 de profundidad.





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