lunes, 25 de junio de 2018

El Diamante

(Nota: este tema viene a sustituir el de “Arquitectos de la modernidad” toda vez que están comprendidos en la 39 que son arquitectos no propiamente del Estado Bolívar sino que han venido de otras ciudades a realizar obras emblemáticas en el Estado como son los casos de Carlos Raúl Villanueva y Fruto Vivas.)

Wadaka Tema 40

Los diamantes son carbonos cristalizados que se forman en las profundidades de la tierra bajos los efectos del calor y la presión, luego suben y forman durante el proceso chimeneas llamadas kinberlitas, características de muchos yacimientos como los de Guayana que se desgranan y ruedan arrastrados por las lluvias hasta acumularse en los arenales de los ríos  de las cuencas del Caroní  y el Cuchivero.


El diamante es la sustancia más dura conocida.  Sus formas cristalinas más comunes son octaedros y dodecaedros.  Muestra una amplia gama de transparencias y colores. El más grande hallado en la Guayana venezolana (minas del Polanco) es el de Jaime Teófilo Hudson “Barrabas”, que pesó 155 quilates y le pusieron el nombre del Libertador.

La belleza de un diamante se logra en talleres de talla como los existentes en la Escuela de Geología y Minas de la UDO, donde se cumple el proceso de exfoliación, aserradura y pulimento, que en conjunto crean la talla del diamante, las técnicas más precisas y difíciles del arte lapidario.


Los primeros diamantes hallados en Venezuela datan de 1913 y a partir de entonces no ha parado la actividad extractiva.  En 1074 la producción se situó en 1.248.979 quilates métricos, la más elevada hasta ahora, seguida de la registrada en 1975 que fue de l.055.331 quilates.


En Venezuela llevamos casi un siglo sacando diamantes con palín y suruca de manera  espontánea y aventurada. No se ha trabajado sobre la base de un programa, ni considerado como aspecto importante de la economía, aunque últimamente se viene hablando de la Bolsa de Diamantes que podría darle un vuelco a la explotación.



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